

La "obra gruesa" de la reforma tributaria y todo lo que implicó implementarla se acerca a sus etapas finales.
Los cambios más relevantes que trajo el proyecto de ley han entrado en vigencia durante el 2016 o empezarán a regir en los primeros días de 2017.
De hecho, hasta el 31 de diciembre las empresas de Chile tendrán que elegir si optan por el régimen semiintegrado o el atribuido, y cambiarán la forma como pagan impuestos.
«Efectivamente las modificaciones introducidas por la reforma tributaria, tanto a la Ley del IVA como la ley de la renta, han ido entrando en vigencia paulatinamente, para llegar a su plena aplicación a partir del 1 de enero de 2017 en adelante», afirma Nicolás Ulloa, socio de Tax & Legal de PwC. Lo anterior, a excepción del aumento de la tasa del impuesto de primera categoría para los contribuyentes que se acojan al sistema parcialmente integrado, en cuyo caso aumentará a un 25% a partir de 2017 y a un 27% a partir de 2018. Este, junto a la rebaja de la tasa máxima del impuesto global complementario de un 40 a un 35%, son los únicos cambios que quedarán pendientes.
Los esfuerzos de implementación por parte del Servicio de Impuestos Internos (SII) se valoran por parte del mercado, pero sigue habiendo cuestionamientos respecto de la aplicabilidad y otros temas, como si la meta de recaudación se cumplirá, dada la desaceleración económica.
«La implementación de la reforma no ha sido exitosa; ha sido una revolución tributaria difícil de controlar y administrar. Hay que reconocer que el SII ha hecho todo lo posible, pero la reforma es un monstruo grande», opina Rodrigo Benítez, socio de Tax&Legal de BDO.
Por su parte, Claudio Bustos, socio de Bustos & Cía., señala que la vigencia de la reforma tributaria no es sinónimo de una implementación inmediata y exitosa. «La reforma es de tal magnitud y complejidad, que requerirá bastante tiempo, me atrevería a decir que al menos cinco años, para su correcta comprensión y asimilación tanto por los contribuyentes como por parte de la autoridad», dice.
Álvaro Moraga, de Moraga & Cía., agrega que tanto el alza de tasas como el cambio estructural en el sistema tributario generaron una «desaceleración instantánea» en la economía.
El proyecto original que se aprobó en 2014 con el ex ministro de Hacienda Alberto Arenas tuvo que pasar por modificaciones mayores durante el año pasado, cuando el ministro Rodrigo Valdés junto al subsecretario Alejandro Micco tramitaron otra iniciativa legal, que el mercado llamó «reforma a la reforma» y que se aprobó recién en enero de este año. Aun así, en el mundo político hay voces que creen que es un tema que probablemente pasará por modificaciones en una próxima administración.
EL IMPUESTO DE 1ª CATEGORÍA SUBIRÁ HASTA 2018, A 25% PARA EL SISTEMA DE RENTA ATRIBUIDA Y A 27% PARA EMPRESAS QUE SE ACOJAN AL SISTEMA SEMIINTEGRADO.
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